21.02.2018

21F: multitudinaria marcha contra el ajuste

Cientos de miles de trabajadores/as de todo el país -con fuerte presencia de ATE- se manifestaron pacíficamente en Capital Federal para rechazar las políticas de ajuste del gobierno de Mauricio Macri. Los dirigentes reclamaron el fin de las medidas que “hambrean a la parte más sensible de nuestra sociedad” y denunciaron la persecución a quienes se oponen al Gobierno.
Organizaciones gremiales -de las que ATE Verde y Blanca se destacó con una fuerte presencia-, políticas, sociales, se congregaron de manera multitudinaria en Capital Federal para rechazar las políticas aplicadas por el Gobierno nacional.


En ese marco, las críticas a las políticas económicas y sociales de Macri fueron el eje de los discursos de las representantes de la CGT, la Corriente Federal, la CTA Autónoma, la CTEP y la CTA de los Trabajadores.


Así, el secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Hugo Yasky, fue el ante último orador del acto.

“El enorme orgullo, la alegría de ser parte junto al sindicato de los Camioneros, del pueblo que vino hoy a ser parte de este día que va a quedar en la historia como el día de la unidad de los trabajadores; el día de la dignidad de los que no nos ponemos de rodillas frente a la prepotencia de un gobierno de patrones”, comenzó diciendo Yasky.


Luego lanzó su frase más dura: “Nosotros sabemos que cada vez que salimos a la calle, este gobierno llama algún juez amigo, llama a algún sindicato e inventa a alguna causa. Por eso nosotros bancamos al compañero (Hugo) Moyano, al compañero (Roberto) Baradel, a cada compañero perseguido como lo hicimos como (Omar) Plaini. Y le decimos que si quieren buscar delincuentes, si quieren buscar ladrones, les pasamos una dirección: Balcarce 50, una casa rosada, ahí están los que tienen que ir a buscar”.


El líder sindical hizo hincapié en “cada trabajador despedido, que lo único que pide es trabajar con dignidad. Por eso decimos que hay que volver a tener una Argentina en donde el orgullo del obrero sea poner un plato de comida en su casa o que su hijo vaya a la escuela a estudiar y no a comer. Eso se consigue con paritarias libres, con cláusula gatillo, y sobre todo con la ley laboral que hay que defender. Porque esa ley que quieren reformar nos la legaron Perón y Evita. El mandato de ellos es que el movimiento sindical se ponga de pie, y está en la calle para defender las leyes laborales”.


A su turno, quien cerró el acto, el titular de los Camioneros, Hugo Moyano, expresó: "No estoy implicado en ningún tema de corrupción, no tengo ninguna denuncia, pero si la tuviera, tengo las suficientes pelotas para defenderme solo", e insistió: "No me van a ver arrugar, menos defendiendo los derechos de los trabajadores". El dirigente no solo tildó de "disparates" y "estupideces" las denuncias y la campaña mediática en su contra sino que le recordó al sector de los gordos de la CGT, los grandes ausentes de la convocatoria, que la movilización estuvo votada por la Comisión Directiva de la CGT y los desafió: "Ningún un hombre ni ninguna mujer que pertenezca a las organizaciones sindicales puede huir de la defensa de los trabajadores".

El titular de Camioneros destacó la amplia convocatoria de "distintos sectores políticos e ideológicos" lograda para el denominado 21-F, que se leía impreso sobre una bandera argentina en el palco de los oradores, y aseguró que las miles de personas presentes estuvieron por "un solo objetivo: decirle al Gobierno, al señor presidente, no siga llevando políticas que hambrean a la parte más sensible de nuestra sociedad".

Al igual que quienes lo precedieron, el camionero se encargó de destacar la condición pacífica de la marcha de los miles y miles que colmaron la 9 de Julio como contracara de la represión estatal durante las movilizaciones contra la reforma previsional y de las crónicas de los medios masivos, en los que "parecía que veníamos a una guerra civil". "Los que más queremos la pacificación del país somos los trabajadores, pero se hace con salarios dignos, se hace con un país donde los chicos coman dignamente", insistió en la crítica a las políticas de Cambiemos.

En el cierre de su discurso, Moyano volvió a rechazar que la marcha solo se tratará de una movilización en su defensa al sostener que no teme ir preso "si la Justicia lo cree así" y desafío "a los CEO" de la Casa Rosada: "No me voy a ir del país, no tengo plata afuera. Estos señores son los que no tienen confianza a los modelos económicos que aplican, porque sino traerían toda la guita que tienen afuera".

Si el resto de los dirigentes que se pararon frente a la multitud convocada en 9 de Julio se encargó de resaltar que la transversalidad de la movilización marcaba el inicio de "una nueva resistencia a las políticas de Gobierno", Moyano terminó de cerrar la idea de unidad de cara a las elecciones de 2019: "Compañeros, preparémonos los trabajadores para cuando llegué el momento de expresar la voluntad democrática, que siempre hemos tenidos. Sepamos elegir y aquellos que se puedan haber equivocado reflexionen. Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país porque nos quieren quitar la dignidad a los hombres de trabajo y no lo podemos permitir".


Los reclamos: 

- Contra los despidos en el sector público y en el privado, y por la reincorporación de los cesanteados en Río Turbio, INTI, Hospital Posadas, Fanazul y otros.

- Contra el recorte a los planes sociales.

-Por el rechazo a las llamadas reformas previsional y laboral.

- Por el repudio y condena a todas las formas de persecución y amedrentamiento de las organizaciones sindicales y sociales.

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