Luego del abrazo simbólico realizado el pasado miércoles 22 de abril en defensa del Centro de Salud Nueva Pompeya, desde ATE Santa Fe manifestamos nuestra profunda preocupación ante la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades competentes.
Lejos de avanzar en soluciones, en la jornada siguiente fue retirado el patrullero que permanecía en la puerta del efector, dejando nuevamente desprotegido al establecimiento y a toda la comunidad que allí se atiende y trabaja diariamente.
Esta situación genera un estado de alerta no sólo entre las y los trabajadores del Centro de Salud, sino también en las instituciones educativas de la zona que acompañaron el reclamo y comparten la preocupación por la inseguridad que atraviesa el barrio.
Cabe recordar que en los últimos días el efector sufrió reiterados hechos delictivos, con robo de equipos y daños materiales que afectan tanto las condiciones laborales como la calidad de atención hacia vecinas y vecinos.
A la fecha, continúan sin resolverse los planteos realizados de manera pública y formal, entre ellos:
- Mayor presencia policial y patrullaje preventivo en la zona.
- Mejora urgente de la luminaria en la zona.
- Corte de césped y limpieza de los terrenos lindantes.
- Acciones coordinadas y trabajadas en conjunto que garanticen condiciones seguras para trabajadores y la comunidad.
Desde ATE Santa Fe reiteramos que no puede naturalizarse el abandono ni trasladarse la responsabilidad a quienes todos los días sostienen servicios esenciales en contextos cada vez más complejos. Exigimos respuestas inmediatas y medidas reales que brinden seguridad a las y los trabajadores, a las escuelas cercanas y a toda la comunidad de Nueva Pompeya.

